Apaga el corazón, tus latidos me entretienen, no me dejan pensar…
Algo importante te quería decir.
Cierra los ojos, ese bosque revoltoso no me deja escuchar.
Deja quietos tus dedos, no los muevas si no van a recorrer mi piel.
No, no es que quiera censurarte, sólo versarte.
Anda, descubre tu piel.
Mis ojos no se cansan de cerrarse para verte,
mis manos permanecen quietas mientras te acaricio,
los labios se me humedecen cuando te verso, cuando te beso.
Mis noches son oscuras y perfectas junto a ti,
el silencio es único, es el lenguaje de tu piel.
Letras así, hacen que vuelva la fe; hacen que vuelvan las letras. Muy bonito.
ResponderEliminarGracias, escribir es la única medicina que realmente me funciona.
EliminarLa única palabra que se me ocurre: inspiración.
ResponderEliminarTienes toda la razón, sin inspiración no hay letras, no hay vida.
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