Es una mañana como cualquier otra,
me despertó su ausencia, eterno tormento,
abro los
ojos y me descubro inevitablemente sola.
Mi piel grita su nombre, anhela
sentirle.
Todo mi cuerpo está cubierto,
arropada me encuentro…
aún cálido mi cuerpo sucumbe a la necesidad de él.
aún cálido mi cuerpo sucumbe a la necesidad de él.
Me recorro sin abrir los ojos,
me hago consciente de mi ser,
mi cuello se inclina como esperando un beso,
mis hombros sordamente caídos protegen mi pecho,
mi pecho se encuentra atrapado …
me hago consciente de mi ser,
mi cuello se inclina como esperando un beso,
mis hombros sordamente caídos protegen mi pecho,
mi pecho se encuentra atrapado …
Siento mi corazón palpitar, monótono es
su latir;
mi espalda como lienzo, tenso y dispuesto…
mis nalgas firmes se contraen a voluntad, mis dos piernas…
mi espalda como lienzo, tenso y dispuesto…
mis nalgas firmes se contraen a voluntad, mis dos piernas…
las muevo para
confirmar que sigo viva.
Descubro mi humanidad,
puedo sentir la sangre recorriéndome el cuerpo,
dejo que mis manos y mis dedos plasmen estás líneas…
puedo sentir la sangre recorriéndome el cuerpo,
dejo que mis manos y mis dedos plasmen estás líneas…
Pasa no sé qué tanto tiempo,
mi pie derecho acaricia el talón izquierdo,
sube rozando la pantorrilla, lo siento como hielo;
ambos pies,
su temperatura bajo cero,
me quema el frío…
mi pie derecho acaricia el talón izquierdo,
sube rozando la pantorrilla, lo siento como hielo;
ambos pies,
su temperatura bajo cero,
me quema el frío…
Debe ser la muerte.
Sí, es la muerte, que al saberme vulnerable a mis pies está,
se ofrece como salvadora,
como solución, pero no es esa mi primera opción,
Sí, es la muerte, que al saberme vulnerable a mis pies está,
se ofrece como salvadora,
como solución, pero no es esa mi primera opción,
no lo pienso.